El gobernador Miguel Yunes Linares pretende nombrar apresuradamente el día de mañana jueves al fiscal de anticorrupción y doce nuevos magistrados, aprovechando el servilismo del congreso local.

Su propósito es blindar de cualquier acción legal a su administración y que las investigaciones de malos manejos que debe practicar el nuevo gobierno sean bloqueadas y no procedan.

De pronto les entró la urgencia y violan toda barrera de control legislativo en la designación de estos funcionarios, cuando la ley señala que el nuevo fiscal anticorrupción debe ser ciudadano y autónomo.

El plan de Yunes Linares y Edel Álvarez es contar con una persona a modo y con 12 nuevos magistrados comprometidos para cuidarles las espaldas.

Las bancadas de Morena y del PRI deben oponerse a este agandalle final del corrupto gobierno yunista.

Es notorio la prisa de Álvarez Peña, quien corriera a los magistrados desde enero, sin embargo ahora le urge nombrarlos tras perder las elecciones.
Resulta atentatorio a los lineamientos de la próxima secretaria de Gobernación, la exministra Olga Sánchez Cordero, que exige a los gobiernos estatales garantizar la independencia del Poder Judicial.

Es evidente que los nuevos magistrados deben surgir de una carrera judicial y deben pasar estrictos y rigurosos exámenes, no como el complejo caso del nombramiento de Edel Álvarez.

Lo que buscan estos dos personajes con magistrados políticos cómplices es obstaculizar los proyectos de seguridad y justicia que desea implementar el gobernador electo Cuitláhuac García.

PAN YUNES