En el municipio de Huixtla se encontraba la caravana de los migrantes, cuando autoridades locales llevaron a cabo una fumigación; aunque el gobierno de Chiapas dice ser muy tolerante y abierto.

De acuerdo con periodistas en la escena, fumigadores pasaron por las calles donde se congregaron los migrantes, echándoles insecticidas.

“Lo que se mira ofensivo es que justamente pasan por la orilla donde está la gente”, reclama uno de los migrantes entrevistados.

“Sería bueno que se fueran por en medio de la calle para que hicieran su trabajo”.

“Hubieran ‘parlanteado’ para que madres que tienen niños se hubieran apartado”, dice otra mujer.

Según la publicación, el gas que se les roció es ligeramente tóxico y no debe tener contacto con la piel, pero los trabajadores apuntaban directamente a la gente que descansaba ahí.

“Horas antes de partir, en #HUIXTLA fumigaron a los migrantes que dormían en las banquetas; no les avisaron nada y ni tiempo les dio de tapar sus alimentos”; señaló Chiapas sin censura.

La operación se llevó a cabo para combatir las plagas del mosquito que transmiten dengue, según declararon los fumigadores.

Otra fumigada se dio lugar en la localidad de Hidalgo, donde se llevaron a cabo fumigaciones poco después de que los migrantes avanzaron rumbo a Estados Unidos.

Dichas acciones contradicen la postura del gobernador de Chiapas, Manuel Velasco, pues indicó que daría libre paso a los migrantes por su entidad, con una política de respeto.

“Vamos a apoyar a los migrantes, a nuestros hermanos hondureños, guatemaltecos o de donde vengan”, dijo Velasco Coello a la prensa, al término de un acto público.

“Vamos a tener siempre una política de respeto a los derechos humanos de los migrantes, de puertas abiertas, porque debemos de tener la cara limpia para exigir el mismo trato para nuestros connacionales que viven en Estados Unidos”.

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