El gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confía en que antes de que Andrés Manuel López Obrador asuma la presidencia, firmará con Enrique Peña Nieto un acuerdo para convertir a México en un filtro migratorio de Estados Unidos reveló el diario The Washington Post.

Por tal motivo, el gobierno de Trump y el de Peña Nieto, negocian el compromiso llamado “Tercer País Seguro” bajo el cual cualquier extranjero que busque asilo en Estados Unidos, por cualquier razón, tendrá primero que pedirlo en México y con ello evitar el flujo migratorio hacia el norte.

“Estados Unidos y México negocian un acuerdo que podría cortar los cruces fronterizos”, tituló el periódico estadunidense sobre las discusiones del “Tercer País Seguro”, algo que ya había revelado Proceso y que abiertamente y conscientes de que mentían negaron el secretario de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray, el subsecretario para América del Norte, Carlos Sada y el embajador mexicano en Washington, Gerónimo Gutiérrez.

“Funcionarios del Departamento de Seguridad Interior creen que existe una ventana de oportunidad para garantizar un acuerdo en la fase de final del gobierno de Enrique Peña Nieto que termina el 1 de diciembre”, destaca el Washington Post.

El artículo destaca que la negociación sobre el “Tercer País Seguro” tiene dividido al gobierno mexicano debido a que consideran que no es posible que se quiera ayudar a Trump en materia migratoria, cuando ataca a los mexicanos y con sus tácticas xenofóbicas y racistas ha creado una crisis de inmigración cruel e inhumana separando familias.

“Algunos funcionarios del lado mexicano ven al acuerdo como un posible bono valioso para negociaciones más amplias sobre las tarifas y el futuro del Tratado de Libre Comercio de América del Norte”, establece el despacho periodístico.

Es así que convertir a México en un filtro migratorio para el gobierno de Trump es algo a lo que incluso se oponen funcionarios y exfuncionarios del gobierno de Estados Unidos.

Bajo el compromiso, por ejemplo, solicitantes de asilo de Centroamérica tendrían que pedirlo en México y quedarse en el país hasta que les dé una respuesta y con ello exponerse a la violencia e inseguridad que priva en la mayoría de los estados mexicanos. Los opositores argumentan que además el gobierno mexicano no tiene la capacidad económica, técnica ni logística para atender a los peticionarios como lo establecen los acuerdos internacionales de derechos humanos.

The Washington Post apunta que desde 2004 Estados Unidos concretó un acuerdo de “Tercer País Seguro” con Canadá.

“Una cosa es decir que se tiene un acuerdo de Tercer País Seguro con Canadá, y otra cosa es decir que uno está seguro y bien al momento de cruzar la frontera de Guatemala y entrar a México”, comentó al Washington Post, Roberta Jacobson, hasta hace unas semanas embajadora de Estados Unidos ante el gobierno de Peña Nieto.

Por tal motivo, funcionarios del Departamento de Seguridad Interior que hablaron bajo el anonimato, adelantaron que tienen una recompensa para el gobierno de Peña Nieto si acepta firmar el compromiso antes del 1 de diciembre.

“Un alto funcionario del Departamento de Seguridad Interior dijo que el gobierno de Estados Unidos le ha señalado al de México que está preparado para ofrecerle ayuda financiera significativa para ayudarlo a confrontar el incremento de solicitantes de asilo, por lo menos en el corto plazo. La inversión que sería pagada por medio de la Iniciativa Mérida se recuperará por sí misma”, destaca el diario.

El acuerdo del “Tercer País Seguro” sería abordado incluso este martes y mañana miércoles en la reunión de alto nivel que sostendrá Kirstjen Nielsen, la secretaria de Seguridad Interior del gobierno de Trump, con Videgaray y los ministros de relaciones exteriores de Centro América.

Posiblemente lo discuta nuevamente en la misma Ciudad de México este viernes 13 de julio, Mike Pompeo, el secretario de Estado estadunidense cuando se reúna con Peña Nieto, Videgaray y con Andrés Manuel López Obrador, el próximo primer mandatario mexicano.

Cuando Proceso dio a conocer que se negociaba el acuerdo del “Tercer País Seguro”, Videgaray, Sada y Gutiérrez negaron abiertamente que dicho compromiso se estaba abordando con el gobierno de Trump.

“México está interesado en abordar el hecho de que ambos países han experimentado un aumento significativo en el número de solicitudes de asilo y de refugio y por esto un número importante de centroamericanos ingresan a México con la intención de llegar a Estados Unidos”, declaró Gutiérrez al Washington Post por medio de un correo electrónico.

“Hemos involucrado al gobierno de Estados Unidos en conversaciones sobre este asunto para poder identificar posibles áreas de cooperación, pero no hemos llegado a ninguna conclusión”, subrayó el embajador quien había negado que siquiera se estuviera hablando del tema.

Del mismo modo The Washington Post buscó a Roberto Velasco, vocero de Marcelo Ebrard, próximo canciller mexicano, para conocer si había alguna posición respecto a las negociaciones del “Tercer País Seguro”.

Velasco respondió que no se tiene posición sobre el asunto porque en el equipo de López Obrador no se conocen los detalles de la negociación.

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